High incidence of HIV for transgender sex workers

Published: February 8, 2012

Vistiendo faldas cortas, lycras ajustadas, jeans a la cadera o luciendo el  vendaje que tapa  una reciente  cirugía  en la nariz, las trans, aguardan a sus clientes habituales.

Con dos prendas diminutas de tela estampada de leopardo, Mayte, de 24 años, espera  en los alrededores de la piscina Olímpica de Guayaquil.

Como ella, allí se concentran cerca de 30 trabajadoras sexuales, todas las noches, en cada esquina.
A Mayte se le acerca  Ramón Aranguren, psicólogo español que trabaja con Silueta X, una organización que aborda la vida de los  transexuales.

Lo que Ramón, Tania Cruz  y Diane Rodríguez (presidenta del grupo) quieren saber,  es el número de transexuales que viven con  VIH-Sida en el Guayas.

La investigación alcanza también niveles cualitativos, pues las encuestas que ha preparado Ramón, psicólogo con bastante experiencia en Latinoamérica, con formación académica e investigaciones previas con grupos considerados vulnerables, buscan encontrar las causas sociales que fomentan esta situación.

En 6 meses estarán listos los resultados de este proyecto, que tiene como antecedente la tesis que Diane realizó en la facultad de Psicología de la Universidad de Guayaquil.

Allí, ella encontró que en una población de 62 trans encuestadas en Guayaquil, el 59,68% se dedica al trabajo sexual y un 70.97% de este grupo asegura que no deja este oficio porque “han aplicado a otros trabajos y son rechazadas”.

No existen registros públicos similares al que Silueta X se encuentra realizando.

José Muñoz,  responsable del programa de VIH-sida del Ministerio de Salud Pública en la provincia, señala que se estima que el 70% de quienes tienen la enfermedad viven en esta jurisdicción.

Hasta hace cuatro años el MSP clasificaba el total de infectados según categorías, como “Hombres teniendo sexo con hombres” o “Trabajadoras sexuales”; pero ya no se lleva este registro, anota Muñoz.

La gente de Silueta X  quiere conocer la verdadera incidencia de la enfermedad; la investigación que están realizando contará con una población de 600 personas que viven en el perfil costero del país.

“Queremos que esta investigación la apruebe el Comité Científico de la Universidad de Guayaquil y pueda servir para crear una política pública”, señala Diane.

Para documentar esta situación, se están realizando encuestas en los sectores donde se ejerce la prostitución. Para levantar la información en el perfil costero tendrán la ayuda de las líderes trans de cada comunidad.

“El sentido fatalista” es una visión de la vida que Diane encontró como una idea recurrente entre la población trans. “Algunas trabajadoras sexuales  se resignan pensando que no van a encontrar pareja o trabajo por ser transexuales y eso las lleva a deprimirse, al punto de que no les importa morir”, explica.

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