A reflection on transgender people Latin America

Published: August 7, 2012

Empecemos por definir palabras. Con el término transgenerista se conocen a todas las personas que transitamos del género de hombre a mujer o viceversa, bien sea ocasional o permanentemente. Se trata más bien de la identidad sexual y de género que de la orientación sexual.
 
Las transexuales somos las personas que nos sentimos y nos vemos a nosotras mismas
 de acuerdo al sexo opuesto. Creemos que nacimos en el cuerpo equivocado y este sentimiento generalmente empieza desde muy corta edad y casi siempre termina una vez se haya realizado la cirugía de reasignación sexual. Por otra parte, los travestis son quienes manifiestan su orientación sexual, bien sea de forma permanente o transitoria, vistiendo trajes y adoptando actitudes del otro género. Infortunadamente las travestis casi siempre terminan dedicándose a la prostitución y son muy raros los casos en que terminan realizándose la cirugía de reasignación sexual. El transformista es el que viste con trajes del género opuesto y se dedica básicamente al espectáculo, imitando a artistas famosos en shows privados y públicos. Los dragqueens son los que se visten de mujer y/o hombre y a base de maquillaje y prendas tienden a exagerar los rasgos femeninos o masculinos según sea el caso. En algunos casos los dragqueens no son homosexuales.
 
Los crossdresser son las personas que ocasionalmente se visten con ropa del género opuesto por fetiche.
 
No hay duda que actualmente la transgeneridad sigue siendo un tabú. De toda la amalgama de identidades que engloba la transgeneridad, quizás las personas que se han
 hecho más públicas son las travestis, quienes en algunas ocasiones han contribuido a dar una mala notoriedad a la comunidad. Considero que la aparición de Internet es de vital importancia para el proceso de visibilización de las personas Trans, ya que esta red nos permitió a muchas y a muchos a salir del clóset y poco a poco enfrentar a la sociedad, ocupando espacios que antes nos eran desconocidos o vetados.
 
Yo me atrevería a decir que en América latina no existe un movimiento transgenerista estructurado, a pesar en varios países y ciudades se han creado un sinnúmero de grupos, redes u otras agremiaciones cuya ordenación es básicamente la transgeneridad. Los cambios que se han dado en esta parte del continente son totalmente diferentes según el país y sus respectivas leyes. En algunos países ya contamos con algunas leyes que nos protegen y por el contrario hay otros donde no existe el menor vestigio de esto. En Brasil y México, por ejemplo, la comunidad transgenerista es mucho más visible, mientras que en naciones como Ecuador o Bolivia y ciertos países de Centro América no se ha logrado ni la más mínima visibilización.
 
Las demandas y las reivindicaciones no resueltas están dirigidas tanto a la discriminación como a la legislación. Colombia cuenta con varias leyes que nos protegen, pero aún quedan bastantes caminos por recorrer en la búsqueda del reconocimiento como una parte activa de la sociedad.

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